Aunque tiene más de 40 años, este tema ha ido pasando de generación en generación.
Las personas tienen sus propios gustos musicales, ya que estos se forjan desde sus primeros años de edad; aunque los ritmos y tonos suelen cambiar con el tiempo, lo que no pueden hacer es engañar al cuerpo y al cerebro, debido a que hay canciones que emocionan más que otras y que provocan recompensas pasionales, como lo es ‘África’, de la banda de rock estadounidense Toto, según un estudio científico.
Una investigación reciente, basada en resonancias magnéticas y electroencefalograma que fueron aplicados a voluntarios expuestos a la música clásica, identificó que hay temas que generan mayor actividad en las regiones cerebrales vinculadas al placer, como lo son la dopamina, la memoria y la emoción.
El resultado dejó sorprendidos a los científicos, ya que no se imaginaron que la canción ‘África’, de la banda estadounidense Toto, sería la que más beneficiara al cerebro, pues no solo produce calma, sino también felicidad al escucharla.
Aunque fue lanzada en octubre de 1982 y fue un éxito global en su momento, con el paso del tiempo se ha ido consolidando como un auténtico himno intergeneracional. Esta fue escrita por el tecladista David Paich y el baterista Jeff Porcaro.

Más allá de la investigación que dejó sorprendido a más de uno, esta canción ha contado con varias versiones en la voz de artistas como Weezer o coros como el Angel City Chorale y se ha convertido en todo un fenómeno en internet, gracias a los memes, videos virales, entre otros.
Según la ciencia, esta canción es más que un fenómeno musical
Según el portal web ‘Rock Island Sound’, su letra describe un viaje emocional y poético por el continente africano que conecta con la aventura, la nostalgia y la emoción.
“‘África’ de Toto es un ejemplo convincente de una canción que combina la excelencia musical con la resonancia emocional, conquistando los corazones y las mentes de oyentes de todo el mundo”, explicó el estudio.

Esta generación ha pasado de generación en generación. Foto:iStock
El equilibrio rítmico y melódico que tiene esta canción suele “activar zonas del cerebro ligadas al placer y a la felicidad”, según los investigadores; aunque cada persona suele tener su propio repertorio musical, este tema parece haber tocado una fibra universal.
Por otro lado, el neurocientífico Daniel Glaser comentó: “Este tipo de reacciones es más confiable que una simple encuesta de gustos. En otras palabras, el cuerpo ‘vota’ con su reacción, incluso antes de que uno sea consciente de lo que siente”.
Si bien es cierto que la música puede llegar a ser una experiencia subjetiva, esta investigación demostró que hay elementos en ciertas composiciones que impactan al cerebro humano de forma consistente, debido a su ritmo, armonía y acordes, lo que la convierte en una experiencia emocional duradera.
FUENTE / EL TIEMPO
