En 16 canciones, el artista homenajea la memoria de su madre, rinde tributo al amor e invita a que hoy, en épocas de IA, seamos más humanos que nunca.
Todos conocemos a Juanes: el mechudo de La camisa negra, el que se ha ganado cuatro Grammy Anglo, 25 megáfonos latinos y que, incluso, logró el Premio Nacional de Paz en 2009 por apoyar a las víctimas del conflicto armado.
Solo amigos y familia han visto a Juan Esteban Aristizábal Vásquez: el ‘pelao’ que creció en el barrio Buenos Aires de Medellín, el hermano de una mujer que estuvo en coma por 27 años tras sufrir complicaciones durante su parto, el que se comía la mitad de un sánduch en la mañana y la otra en la tarde para embolatar el hambre cuando se mudó a Los Ángeles a apostarle a la música, el que perdió a un amigo en un acto sicarial en una discoteca de la Medellín de los 90.
Ahora, el artista revela a Teban, un alter ego que se apoderó de su nuevo álbum, que se lanzó este viernes. Esta personalidad se siente hoy como la versión más genuina del artista que internacionalizó una de las expresiones más colombianas que hay: ‘parcero’.
A través de 16 canciones se ve a un Teban que, de vez en cuando, se siente triste; que se aferra a los recuerdos de su mamá, quien falleció en el último semestre; que disfruta de la playa con agüita e’ coco y un traguito de mezcal; que ama y quiere ser amado de vuelta para huirle a la soledad. Teban es quien animó a Juanes a desempolvar su título universitario de diseñador industrial, así como los bocetos que dibuja en vuelos largos, para crear las carátulas de cada una de las canciones de este disco.

El cantante colombiano Juanes durante su presentación en el Festival de Viña del Mar 2026. Foto:Universal Music Group
‘Un nuevo amanecer’ es la canción con la que Juanes explora la depresión que, de vez en cuando, vuelve a aparecer en su vida. “Hablo de la depresión porque yo he sufrido de eso por muchos años. No sabía lo que yo tenía. Lo que realmente me motivó a hacer esta canción fue que, durante la grabación de un video, me encontré a un periodista barranquillero y empezó a hablarme de la hija de un amigo que se había intentado quitar la vida. Me mostró la fotografía de la niña en el hospital. Afortunadamente se salvó y a mí eso me quedó sonando en la cabeza, y ahí comenzó la idea de esta canción”, contó el artista.
Madre, aunque desde el título es diciente, es un himno dedicado a Alicia Vásquez, quien le dio la vida a Juanes. “La primera vez que ella fue al hospital comenzó mi necesidad de dedicarle una canción. Hice varias versiones. Grabé una, pero era muy triste, muy lenta. Llegué de vacaciones, le subí el tono, la velocidad, la volvimos más celebración y pusimos la percusión. Se la pude mostrar a mi madre oportunamente. Ella era mi fan número uno. Le gustaba todo lo que escribía, menos cuando me dediqué al metal. Me decía: ‘Mijo, esa pelea de gatos, por Dios, qué pesado. No entiendo’. Esta es la canción que nunca en la vida hubiese querido hacer”, dijo el artista al presentar su disco horas antes del estreno oficial en Casa Spotify, en Bogotá, a algunos de sus fanáticos. Aún no se siente listo para cantar la melodía sobre un escenario o en concierto, adelantó el artista.
Así, canción tras canción, JuanesTeban va mostrando pensamientos, ideas y anécdotas que han seguido al artista y que hasta ahora se materializan con buenas guitarras, toques de rock en alguna canción, notas andinas y cumbias en otra composición, un pop retro pegajoso que deja tarareando la melodía por el resto del día y letras muy sentidas.
En ‘Humano’ se muestra vulnerable y lo hace junto a Vivir Quintana (artista reconocida en México por componer música feminista), ¿cómo llegó a ella?
Conocí a Vivir Quintana de una manera muy bonita porque fue espontánea. Estaba en un evento al que me habían invitado después de unos Grammy. Yo fui a una fiesta que se llama The Producers. Todos los músicos van y tocan, es como más relajado y tranqui. De repente, esta mujer empieza a cantar. Yo estaba hablando con alguien, volteo y me la encuentro con un sombrero blanco gigante cantando con un vozarrón.
Yo me decía: ‘¿quién es esta persona, por Dios?’ Me llamó mucho la atención su energía. Después la conocí y me encantó. Nos conectamos e hicimos esta canción. Para mí, la vulnerabilidad es tan importante en la vida. Uno, como cualquier otro ser humano, tiene dudas, tiene miedos, se cuestiona cosas y usar el arte, expresar eso, es una forma de sanar.
Me encanta poder hacerlo y no tengo miedo de decir que me siento bien o mal o lo que sea que me esté pasando en este momento. Y en particular, Humano habla sobre esta sensación de individualismo y de soledad a la que la tecnología y las redes sociales nos han llevado, encerrados cada uno en un mundo aparte. Extraño mucho eso que pasaba cuando no teníamos teléfonos.
¿Qué tal ha sido conocer a Teban?
Me ha hecho reír demasiado porque es como esa otra parte que no es Juan. Pero al final es la misma persona; simplemente, que viven en mí muchas personalidades y lo aprovecho para conceptualizar mi música y el álbum. Me gustan diferentes cosas. Me gusta mucho el rock, el vallenato, la cumbia, la ranchera, la música huasca; o sea, todo eso de verdad vive en mí de una manera genuina. En este álbum, JuanesTeban quería mostrar ese lado y mostrar un caleidoscopio de tantas sensaciones y emociones de música.
¿Una parte de ese caleidoscopio es el acordeón?
En mi casa, en el centro de Medellín, había un acordeón que le habían prestado a mi hermano y empecé a tocarlo de oído. En la casa solo escuchábamos tangos, boleros y música colombiana. Un día mi papá oyó algo con acordeón y decidió comprarme uno. Eso duró como seis meses; se perdió, se lo robaron, nunca supimos. Y ahí, obviamente, estaban las guitarras; mis hermanos también estaban tocando guitarra por ese entonces y siempre llegábamos del colegio y había varias guitarras en la sala de la casa y desde muy pequeño, estuve conectado con la música de una manera increíble. Sí, tuve esa epifanía de que la música era algo a lo que me quería dedicar, porque me genera esa sensación y aquí estamos.

El cantante colombiano Juanes recibe el premio Lo Nuestro a la Trayectoria en 2026. Foto:Mario Alzate
¿Qué pensaría el Juanes de Ekhymosis sobre este disco y sobre el Juanes que tiene hoy en frente?
Yo creo que estaría muy orgulloso. Yo estoy muy orgulloso de ese Juanes de ese momento. Y cuando veo algún video o algo, me recuerda quién era, le agradezco mucho porque había mucha inocencia, muchas ganas, mucha hambre de hacer las cosas y, en este momento, si no hubiera sido por ese personaje, no estaría acá. Todo está conectado. De alguna manera, uno va tomando una decisión y va dibujando su futuro, hasta llevarlo al lugar que uno antes se imaginaba.
¿Qué consejo le daría a ese Juanes joven?
Mi consejo sería para ese Juanes y para todos los que hoy están trabajando y buscando cómo ganarse la vida en la música. Aprender a tocar un instrumento es clave; hoy, más que nunca. La inteligencia artificial ha cambiado la experiencia de componer música, ahora mediada por esa tecnología. Por eso, tocar un instrumento es clave, porque es bueno para el cerebro, para el alma y para el espíritu; es energía positiva, matemática pura al 100 por ciento. Y al Juanes de ese entonces le diría: ‘confía más en ti, sigue confiando’. Yo sufría mucho. Hoy sigo sufriendo, pero no tanto como antes.
FUENTE / EL TIEMPO
@Mariajimena_delgadod
