Compuestos pueden interactuar con el receptor NR4A1, relacionado con la respuesta celular al estrés, la inflamación y la reparación de tejidos.
El vínculo observado durante años entre el consumo de café, una mayor longevidad y un menor riesgo de algunas enfermedades crónicas podría tener una explicación biológica.
Un estudio de investigadores de la Facultad de Medicina Veterinaria y Ciencias Biomédicas de la Universidad de Texas A&M identificó la interacción de varios compuestos de esta bebida con el receptor NR4A1, una proteína involucrada en mecanismos de protección frente al daño celular.
La investigación, publicada en la revista científica ‘Nutrients’, parte de estudios previos que han relacionado el consumo de café con una mayor longevidad y un menor riesgo de enfermedades crónicas.
El nuevo trabajo propone que parte de esos efectos podría estar vinculada con la activación del receptor NR4A1.
NR4A1 forma parte de una familia de receptores nucleares que contribuyen a regular la actividad genética cuando el organismo enfrenta situaciones de estrés o daño.
De acuerdo con los investigadores, esta proteína también ha sido descrita como un «sensor de nutrientes», debido a su capacidad de responder a determinados compuestos presentes en la dieta.
NR4A1 participa en procesos como la inflamación, el metabolismo y la reparación de tejidos. Foto:iStock
«El café posee propiedades beneficiosas para la salud ampliamente reconocidas», señaló Stephen Safe, profesor y titular de la Cátedra Sid Kyle de Toxicología Veterinaria del Departamento de Fisiología y Farmacología Veterinaria de la Universidad de Texas A&M, según recogió ‘Europa Press’.
El investigador agregó que ahora se ha mostrado «que algunos de esos efectos podrían estar relacionados con la interacción de los compuestos del café con este receptor, el cual participa en la protección del organismo contra el daño inducido por el estrés«.
El papel del receptor NR4A1
Según el estudio, NR4A1 participa en procesos como la inflamación, el metabolismo y la reparación de tejidos.
Estas funciones están relacionadas con mecanismos implicados en enfermedades asociadas al envejecimiento, entre ellas algunos tipos de cáncer, trastornos neurodegenerativos y alteraciones metabólicas.
«Si dañas casi cualquier tejido, el receptor NR4A1 responde para mitigar ese daño», explicó Safe. El científico agregó que, si este receptor se elimina, «el daño es mayor».
Aunque investigaciones anteriores han asociado el consumo de café con un menor riesgo de enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson, además de trastornos metabólicos, los autores señalaron que buena parte de esos estudios han sido observacionales.
Esto ha llevado a los científicos a buscar mecanismos biológicos que permitan explicar las asociaciones detectadas.
Los investigadores observaron que estos compuestos podían modificar el comportamiento celular. Foto:Imagen generada por IA.
Los compuestos del café que centraron la investigación
Los investigadores analizaron la posible relación entre NR4A1 y diferentes sustancias presentes en el café. Encontraron que múltiples compuestos, en particular sustancias polihidroxiladas y polifenólicas como el ácido cafeico, pueden unirse al receptor e influir en su actividad.
«Al menos parte de los beneficios para la salud del café pueden provenir de la unión y activación de este receptor», afirmó Safe.
En modelos de laboratorio, los investigadores observaron que estos compuestos podían modificar el comportamiento celular de formas compatibles con mecanismos de protección frente a enfermedades.
Entre los efectos descritos estuvieron la reducción del daño celular y la ralentización del crecimiento de células cancerosas.
La investigación encontró además que, cuando NR4A1 fue eliminado de las células, esos efectos protectores desaparecieron.
El resultado refuerza la hipótesis de los autores sobre la participación de este receptor en parte de las respuestas biológicas asociadas con los compuestos del café.
La cafeína no sería la principal responsable
Los resultados también apuntan a que la cafeína, pese a ser uno de los componentes más conocidos del café, no sería la principal responsable de los efectos estudiados.
Los investigadores atribuyen un papel más relevante a otros compuestos naturales de la bebida, varios de los cuales también están presentes en frutas y verduras.
Los resultados también apuntan a que la cafeína, no sería la principal responsable. Foto:iStock
Safe advirtió que NR4A1 no necesariamente constituye el único mecanismo involucrado. «Hay muchos receptores y muchos mecanismos involucrados», señaló el investigador, aunque consideró que la vía identificada «podría ser una de las vías importantes».
«Hemos establecido la conexión, pero necesitamos comprender mejor la importancia de esa conexión«, concluyó Safe, al señalar la necesidad de continuar estudiando el papel de NR4A1 y de otras vías biológicas.
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y una editora.