La mayoría de medidas fiscales del plan anticrisis se extenderá a junio, pero habrá cláusula de desactivación.
El Consejo de Ministros ha dado luz verde a un nuevo Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio, un paquete de medidas que movilizará 5.000 millones de euros para intentar frenar la escalada de precios provocada por el conflicto entre Israel e Irán. El objetivo es claro: proteger a 20 millones de hogares y 3 millones de empresas de los bandazos del mercado energético.
Pero, ¿cómo afecta esto realmente a los consumidores? ¿Qué ahorros pueden tener en sus facturas? Estos son algunos de los puntos clave de la «letra pequeña» del Real Decreto publicado en el BOE, que entra en vigor el domingo 22 de marzo y que incluye una cláusula de desativación.
1. Gasolina y diésel: un alivio directo en el surtidor
La medida estrella para los conductores es la rebaja del IVA del 21% al 10% en la gasolina, el gasóleo y otros hidrocarburos. Esta reducción fiscal estará vigente, en principio, hasta el 30 de junio de 2026.
Hacienda ha calculado el impacto real basándose en los precios actuales:
– Diésel: De 1,90 €/litro bajaría a 1,67 €/litro, ahorrando 12,5 euros al llenar el depósito.
– Gasolina 95: El precio rondaba los 1,80 €/litro. Con la rebaja, bajaría a 1,51 €/litro. Llenar un depósito de 55 litros te costará 16 euros menos.
– Gasolina 98: De 1,94 €/litro pasaría a 1,60 €/litro, lo que supone un ahorro de 18,5 euros por depósito.
Además, para los profesionales (transportistas, agricultores, ganaderos y pescadores), se mantiene una ayuda directa de 20 céntimos por litro de combustible.
2. Factura de la luz y el gas: bajada de impuestos
Para los hogares, la factura de la energía también tendrá un respiro gracias a la prórroga de varias medidas fiscales:
– IVA al 10%: Se mantiene este tipo reducido para la electricidad (en contratos de hasta 10 kW, que cubren a casi todos los hogares), el gas natural, y también para alternativas como pellets y briquetas.
– Impuesto a la electricidad: Cae drásticamente del 5,1% habitual a tan solo un 0,5%.
– Bombona de butano: Se congela su precio máximo en 16,35 euros para evitar sorpresas.
3. El «escudo social»: ayudas para los más vulnerables
Se refuerzan las protecciones para quienes peor lo están pasando:
– Bono Social Eléctrico: Los descuentos extraordinarios se extienden hasta finales de 2026. Los beneficiarios verán rebajas de entre el 42,5% y el 57,5% (llegando hasta el 80% en casos específicos de vulnerabilidad severa).
– Cortes de suministro: Se prohíbe cortar la luz, el agua o el gas por impago a las familias vulnerables hasta diciembre de 2026.
4. La cláusula de desactivación: el truco de la letra pequeña
Es importante saber que estas ayudas no son infinitas. El Gobierno ha incluido una cláusula de revisión basada en el IPC (la inflación) de abril de 2026.
Si en abril los precios de la energía y gasolina siguen siendo un 15% más altos que en abril de 2025, las ayudas continuarán hasta junio.
Si los precios han bajado lo suficiente, las medidas se desactivarán de forma automática a partir de mayo.
5. Apuesta por el coche eléctrico y las reformas en casa
El Gobierno apuesta por potenciar el uso del coche eléctrico o mejorar el aislamiento de las viviendas:
– Coche eléctrico: Deducciones del 15% en el IRPF para la compra de vehículos eléctricos «enchufables» y para la instalación de puntos de recarga (con un máximo de 4.000 euros anuales).
– Reformas energéticas: Se recuperan deducciones de entre el 20% y el 60% en el IRPF para quienes realicen obras que reduzcan la demanda de calefacción o refrigeración en casa.
– Se permite a los ayuntamientos bonificar hasta un 50% del IBI a quienes instalen placas solares o sistemas térmicos renovables.
6. Protección contra el despido
Las empresas que se acojan al plan de respuesta por la crisis en Oriente Medio debe garantizar la estabilidad de sus plantillas, bajo el riesgo de perder la financiación recibida y afrontar consecuencias judiciales. Esta medida se articula en el artículo 62, titulado explícitamente «Prohibición del despido». En su primer apartado, la norma es taxativa y sostiene que las empresas beneficiarias «no podrán despedir por causa de fuerza mayor y por causas económicas, técnicas, organizativas y de producción derivadas de la situación a la que se pretende hacer frente, hasta el 30 de junio de 2026».
La principal novedad reside en la dureza de la sanción por incumplimiento, de manera que el texto determina que saltarse esta restricción «conllevará el reintegro de la ayuda recibida y la calificación del despido como nulo». Esto implica que el trabajador deberá ser readmitido de forma obligatoria, devolviendo la situación laboral al estado previo al cese.
Puedes leer la letra pequeña de las ayudas, recogidas en el Real Decreto-ley 7/2026, de 20 de marzo, por el que se aprueba el Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio, que ha sido publicado este sábado 21 de marzo en el BOE.
El plan busca dar un respiro inmediato al bolsillo del ciudadano mientras se intenta acelerar el cambio hacia energías más baratas y limpias para dejar de depender de los conflictos internacionales.
FUENTE / LAS PROVINCIAS
